TSMC podría asumir en exclusiva la fabricación del chips A10 para el iPhone 7

Con el esperado procesador A10 en pleno proceso de producción con vistas al lanzamiento del iPhone 7 el próximo año, todo apunta a que TSMC seguirá contando con la confianza de Apple y, lo que es aún más importante, con su exclusividad, pues cabe recordar que hoy por hoy la producción de los chips A9 está dividida: entre el 60 al 70 por ciento corre a cargo de Samsung, mientras que el 30-40 por ciento corresponde a TSMC.
Los analistas de HSBC Steven Pelayo y Lionel Lin explicaron en una nota difundida a los inversores de la compañía que los chips A8 de Apple se produjeron en gran medida por TSMC, con Samsung -anteriormente el único fabricante para los de Cupertino-, relegado a un segundo puesto en importancia y responsabilidad.
Se rumorea que Apple es el primer cliente de TSMC que usará su nuevo sistema de producción en masa, el cual permite que los componentes sean apilados uno encima del otro y montados directamente en una placa base, reduciendo tanto el espesor como el peso de los dispositivos. El acuerdo entre las dos compañías podría reportar unos 300 millones de dólares a TSMC en 2016, ingresos que alcanzarían los mil millones en 2017.
Un desmontaje reciente del procesador A9X encontrado en el iPad Pro sugirió que TSMC podría ser el único fabricante de chips del iPad Pro. Varios informes han insinuado además que si TSMC se convierte en el fabricante exclusivo del chip A10 podría acarrearle problemas de abastecimiento, aunque también otras tantas ventajas técnicas.
A pesar de las quejas acerca de la duración de la batería en los modelos actuales, se prevé que el próximo modelo de iPhone sea aún más delgado, con un grosor de 6,0 a 6,5 milímetros, semejante al iPod touch y al iPad Air 2. De hecho, incluso se rumorea que Apple podría deshacerse de la toma de auriculares tradicional de 3,5 mm y sustituirla por una conexión vía Bluetooth o a través del conector Lightning.